Cuando uno ha adquirido cierta experiencia y destreza para dibujar,
a algunos nos dan ganas de aventurarnos en elaborar manga (cómics). Quizás tú seas uno de esos.

Sin embargo, a la hora de hacer el intento, es probable que te topes con un sinfín de dificultades:
no sabes qué tipo de historia dibujar, o no puedes armar bien la historia, o aunque tengas en la cabeza un tema o una escena en concreto, al intentar dibujarlo no lo logras hacer… etc.

Yo trabajo muy a menudo en la elaboración de mangas cortos, pues soy artista de manga publicitario.
Así que me gustaría enseñarte algunos tips sobre cómo idear una historia para manga.
Espero que de alguna manera sean de utilidad para ti.

★En este artículo, voy a mostrar algunas técnicas para hacer mangas cortos (de 4 a 24 páginas aproximadamente).

Ten en cuenta que en caso de querer elaborar mangas de mayor volumen,
serán necesarias otras técnicas que aquí no mencionaré.

 

① Haz un mapa de ideas

Por ejemplo, digamos que quiero dibujar un manga sobre un trabajador asalariado “común” que adopta un perro que andaba perdido en la calle.
Si sólo tenemos una idea vaga en la cabeza, será difícil definir una historia concreta.
Por eso, en primer lugar, es importante visualizar lo que tenemos pensado.

Toma un papel y un lápiz, y sin pensar demasiado, escribe todas las escenas e imágenes que se te ocurran en relación al tema que quieres dibujar.

(En la imagen de arriba, en el cuadro rojo del centro está escrito: “un hombre asalariado y un perro”.
En los alrededores, hay muchas frases escritas tales como: soltero, joven, amable, en el pasado había tenido un perro de mascota, perro perdido, causa lástima, raza shibainu?, raza mediana, raza pequeña, ¿quiés es el dueño verdadero?, etc.)

Esta forma de escribir las ideas partiendo de un tema, se llama “mapa mental” o “mapa de ideas”.
No importa que lo escribas desordenadamente
Lo importante es escribir una gran cantidad de ideas.
El escribir las ideas trae muchos beneficios, ya que a medida que escribes,
se te vendrán a la mente más y más ideas, y podrás organizar tus pensamientos.

② Piensa cuál es la escena que más quieres dibujar

Esta es la parte más importante de este artículo, así que ¡pon atención!

Tenemos que definir cuál es el clímax, esa escena que te hace decir:
“¡Esto es lo que más quiero que vean en mi obra de manga!”
“¡Quiero dibujar este manga justamente para expresar esto!”

Dado que un manga corto tiene un número de páginas muy limitado,
si no tienes bien definido el clímax o punto culminante, acabarás con un manga escueto, en el que los lectores no podrán captar qué quisiste transmitir.

Si se te hace difícil definir el clímax de tu historia, mira el mapa mental que elaboraste en el paso 1.
De seguro que encontrarás alguna idea o palabra que describe la escena o el sentimiento que más te llega al corazón.
Te recomiendo imaginar la escena en tu mente como si estuvieras viendo una película o un drama.


Siguiendo con la idea de dibujar un manga sobre un trabajador asalariado “común” que recoge un perro perdido, a  mí se me vino a la mente la siguiente escena:
“luego de ser adoptado por el protagonista, el perro es devuelto a su dueño original;
sin embargo, el perro se acuerda del protagonista y vuelve donde él”.
Así que, en el ejemplo que muestro en este artículo, esta va a ser la escena clímax.

③ Dale cuerpo al clímax

Una vez que tengamos definida la escena culminante, debemos ir desarrollándola,
definiendo los acontecimientos que la preceden, así como las emociones de los personajes.

Aunque es una técnica demasiado común, siempre sirve emplear algún “acontecimiento inesperado”, o una “sorpresa”, que traicione a los lectores (en el buen sentido de la palabra).
Esto le añadirá profundidad a la trama, y hará que logremos atraer el interés de los lectores
a pesar de contar sólo con un número escaso de páginas.

En el ejemplo que vengo desarrollando aquí, sobre la escena en la que “el perro vuelve donde el protagonista después de que había sido devuelto a su dueño original”, he decidido agregar el siguiente factor: “En realidad, resulta que el dueño original maltrataba al perro”.
De esta manera, logro añadir un poco de intriga al desenlace de la historia,
además de un elemento conmovedor a la hora del reencuentro del perro con el personaje principal.

El empleo de un giro inesperado en la historia (el prototipo de “aunque no se lo imaginaban, en realidad, resulta que…”) es un recurso muy trillado, pero siempre es muy efectivo.

Así que, si te cuesta ponerle “sabor” o “gusto” a tu historia, prueba lo siguiente: escribir todos los giros o “factores sorpresa” posibles que se te ocurran en relación a los personajes o las escenas de tu historia.
Probablemente se te vendrá a la mente algo que te sirva.

④ Desecha las escenas que no tienen ninguna relación con el clímax

“¿Qué? Pero si me esmeré en anotar un montón de ideas en el mapa mental… ”
Quizás esto fue lo que pensaste al leer el título de esta segmento.
Sin embargo, el desechar es una tarea muy importante para lograr crear un manga que sea interesante y memorable.

En el caso de una serie larga de manga, es posible ir añadiendo diversas escenas en los episodios que vienen, pero en un manga corto de una sola entrega, tenemos una única oportunidad para captar el interés de los lectores. Así que la claridad de la historia es fundamental.

Durante el proceso de formar la historia, se nos vienen a la mente muchas escenas que queremos incluir, pero debemos contenernos y ser capaces de desechar las escenas que no tienen ninguna relación con el clímax.
De este modo, al reducir los temas a tratar dentro de la historia, el lector podrá seguir el hilo, y lograremos transmitir el mensaje que queremos.

Para el ejemplo que vengo describiendo, si bien en primera instancia se me había ocurrido dibujar algunas escenas donde “los vecinos tratan con cariño al perro”, o “el protagonista desarrolla una relación cordial con el dependiente de la tienda de mascotas”, al fin al cabo decidí desecharlas, ya que no se relacionaban significativamente con la trama central de la historia.

⑤ Ordena la historia a grandes rasgos

Una vez que hayamos llegado hasta aquí,
pensemos en el flujo de la historia desde el principio hasta el final y escribámoslo.
En este paso, todavía no es necesario definir detalladamente los diálogos de los personajes,
a menos que ya tengas algunas frases específicas en mente que quieras utilizarlas sí o sí.

Para el ejemplo que vengo describiendo, he escrito la siguiente secuencia:

  • El protagonista quien vive solo, encuentra un cachorro que anda perdido al frente de su casa (introducción, explicación de la situación)
  • El protagonista adopta al cachorro, y así los dos empiezan una nueva vida juntos.
  • El protagonista se esmera en cuidar al cachorro, a pesar de su falta de experiencia y torpeza. Así, los dos van reforzando sus lazos de amistad. (ilustrar escenas de ternura, para reforzar la atmósfera de amistad y cariño que caracteriza a esta historia)
  • Recuerdos del pasado del protagonista: cuando era niño, tuvo de mascota un perro, pero un día, al salir a pasear con el perro, en un descuido, él suelta la correa del perro, y sucede la tragedia de que el perro es atropellado y muere. El protagonista se siente sumamente arrepentido y se dice a sí mismo que nunca volverá a hacer infeliz a un perro (incursionar en los sentimientos y en el pasado del protagonista. Demostrar cuál es la razón por la cual el protagonista se esmera en cuidar al cachorro. Profundizar en la caracterización de los personajes).
  • A través de las autoridades sanitarias de la municipalidad, el dueño original del cachorro se entera del lugar donde éste se encuentra. El protagonista se resigna a devolver el cachorro al dueño original. Escena de despedida. Tristeza.
  • Un mes después, cuando el protagonista regresa a casa del trabajo, ¡encuentra de nuevo al cachorro en frente de la casa! El protagonista, a pesar de querer quedarse con el cachorro, decide ser honesto y por eso se comunica con el dueño original, y entonces se entera de que el dueño original maltrata al cachorro. (Un giro inesperado para evitar que los lectores se aburran de la historia).
  • El protagonista cae en cuneta que el cachorro volvió donde él porque buscaba cariño y un lugar seguro donde refugiarse. El protagonista hace todo lo necesario para que le permitan quedarse con el cachorro.
  • El protagonista logra adoptar al cachorro. Abraza al cachorro y le dice: “¡Bienvenido a casa! Yo te cuidaré y te haré feliz! Y colorín colorado, los dos vivieron felices. (Clímax. Escena emotiva).

 

Escrito en palabras puede parecer una historia muy corta, pero una vez que empecemos a ilustrarlo en forma de manga, nos daremos cuenta de que el número de páginas tiende a aumentar rápidamente, así que con esto hay material suficiente para crear un manga de corto volumen.

⑥ Define las escenas y diálogos en forma específica

En este punto ya tenemos bastante formada la historia.
En esta fase final, tenemos que definir las imágenes de las escenas y los diálogos de los personajes.
Se te facilitará el proceso, si vas añadiendo los detalles a la secuencia de la historia que escribiste en el paso 5.

Luego, empezamos a trabajar en el diseño de la estructura (los marcos y las viñetas) y los nombres de los personajes.

★ Algunos tips adicionales ★

●Reduce el número de personajes a lo mínimo necesario.

Si en un manga corto hay demasiados personajes, la historia se vuelve desordenada, ya que se recarga con la descripción de los sentimientos de cada uno de ellos.
Al haber demasiados sucesos dentro de una historia, no logramos transmitir lo que realmente queremos.

Lo ideal es que aparte del protagonista hayan dos o tres personajes adicionales (excepto los mobs, o sea, los personajes de fondo).
Personalmente, cuando dibujo mangas publicitarios (manga para promocionar los productos de una empresa), aplico mi propia regla de limitar el número de personajes en: el protagonista + máximo dos personajes adicionales.

●Aumenta el atractivo de tu manga haciendo que la gente lea “entre líneas”.


Mira la porción de manga que he puesto arriba.
(traducción del contenido de los globos de texto en orden de aparición, de derecha a izquierda:
– Yo soy un asalariado común y silvestre. Vivo solo en un apartamento pequeño en Tokio.
– Uff, qué cansancio…
– Qué tarde se me ha hecho para regresar a casa. Ahh, al fin he llegado a casa… ¿eh?
– Hay algo al frente de mi casa. ¿Qué será?
– ¡¿Cóoooomo?!  ¿Por qué hay un perro sentado en frente de mi casa?
– ¡Qué susto!
– Pero, si tiene collar… ¿será que anda perdido?
– ¿Y ahora qué hago? Me está moviendo la cola… )

En esta porción, muestro el inicio del manga de la historia que he venido describiendo a manera de ejemplo.
Podrás notar que es un manga un poco incómodo para leer, ya que contiene demasiadas letras, debido a que se hay demasiada explicación sobre lo que piensa o siente el personajes.
Cuando un manga contiene mucho texto, aun sin querer se le confiere una atmósfera de manga cómico o de humor.
Así que, en caso de querer elaborar un manga sentimental o con cierta solemnidad, no es conveniente que haya demasiado texto.

Al tratarse de un manga corto, nos sentiremos tentados a incluir mucha información en cada página,
pero si lo haces de principio a fin, resultará monótono y el lector se cansará.

Arriba muestro otro ejemplo, de la misma escena.
(traducción del contenido de los globos de texto en orden de aparición, de derecha a izquierda:
– Uff, qué cansancio… hoy también tuve que hacer horas extra…
–  la llave, la llave, dónde estará…
– ¿Ehh?
– (jadeo del perro)
– ¡¿Un perro?!
– ¿Por qué está en frente de mi casa? )

Aunque se trata de la misma escena, ¿ves la impresión ha cambiado mucho?
A pesar de que he recortado muchas palabras, creo que se logra transmitir sobre qué tipo de escena se trata, y cómo se siente el protagonista.
NO es necesario explicar todo, ya que los lectores tienen la capacidad de imaginar el contenido de la escena a partir de los dibujos, más de lo que creemos.
En la literatura, a esto se le llama “dejar que el lector lea entre líneas”.

Especialmente, en la escena clímax, debemos dar prioridad a la expresión visual, antes que las palabras.
Es más, en una escena clímax, es probable que no se necesite del todo los diálogos o palabras.
El lector mismo nos hará el favor de imaginar en su mente el diálogo más adecuado para la escena.
Será bueno que sepamos distinguir en cuáles escenas dar explicaciones con palabras, y en cuáles otras recurrir a los dibujos para expresarnos. De esta manera, lograremos crear un manga dinámico o vivaz.

Bueno, de esta manera les he mostrado un método para estructurar una historia de manga.

La manera de creación de una historia puede variar entre una persona a otra: algunos escriben primero toda una novela y luego la convierten en manga, mientras que otros, teniendo en mente las imágenes de una historia, empiezan a dibujar directamente sin tener determinadas las palabras o diálogos, etc.

El método que he mostrado aquí es simplemente un ejemplo, así que espero que te sirva como referencia, y que encuentres la manera que se te resulte más cómodo trabajar.

(Texto original e imágenes: Naoko Hara)
twitter:@nao_comic